Los libros más vendidos
La siguiente es la lista de los libros más vendidos esta semana en algunos países de Latinoamérica, más Francia, España y Estados Unidos:
Argentina
1 - “La reina en el palacio de las corrientes de aire”, de Stieg Larsson
2 - “Cuentos selectos”, de Virgilio Piñera
3 - “La soledad de los números primos”, de Paolo Giordano
4 - “Gran sertón: veredas”, de Joao Guimaraes Rosa
5 - “Argentatium”, de Ezra Pound
(Fuente: Librería Norte)
México
1 - “Gel Azul”, de Bernardo Fernández
2 - “Las grandes traiciones de México”, de Francisco Martín Moreno
3 - “Dibujo para artistas que descubrir”, de Quentin Blake
4 - “Crepúsculo: diario de la directora”, de Katherine Hardwicke
5 - “Nocturna”, de Guillermo del Toro
(Fuente: Librería Gandhi)
Brasil
1 - “A Cabana”, de William P. Young
2 - “Amanhecer”, de Stephenie Meyer
3 - “Lua nova”, de Stephenie Meyer
4 - “O menino do pijama listrado”, de John Boyne
5 - “Leite derramado”, de Chico Buarque
(Fuente: Livrariacultura)
Chile
1 - “La Trampa”, John Grisham
2 - “La contadora de películas”, de Hernán Rivera Letelier
3 - “Luna Nueva”, de Stephenie Meyer
4 - “La Mano de Fátima”, de Idelfonso Falcones
5 - “Amanecer”, de Stephenie Meyer
(Fuente: Encuesta en principales librerías de Santiago)
Venezuela
1 - “El país de la canela”, de William Ospina
2 - “El señor Marx no está en casa”, de Ibsen Martínez
3 - “Martes con mi viejo profesor”, de Mitch Albom
4 - “Crepúsculo”, de Stephenie Meyer
5 - “Ursúa”, de William Ospina
(Fuente: Librería Lectura, Las Novedades y Del Sur)
Estados Unidos
1 - “Bad moon rising”, de Sherrilyn Kenyon
2 - “That old cape magic”, de Richard Russo
3 - “The help”, de Kathryn Stockett
4 - “The girl who played with fire”, de Stieg Larsson
5 - “Inherent vice”, de Thomas Pynchon
(Fuente: The New York Times, Ficción Tapa dura)
España
1 - “La reina en el palacio de las corrientes de aire”, de Stieg Larsson
2 - “Los hombres que no amaban a las mujeres”, de Stieg Larsson
3 - “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”, de Stieg Larsson
4 - “The girl who kicked the hornets nest”, de Stieg Larsson
5 - “El secreto”, de Rhonda Byrne
(Fuente: Casa del Libro)
Francia
1 - “Le Lièvre de Patagonie”, de Claude Lanzmann
2 - “Michael for ever”, de Laurent Lavige
3 - “Lettre ouverte aux bandits de la finance”, de Jean Montaldo
4 - “D-Day et la bataille de Normandie”, de Antony Beevor
5 - “Socrate, Jésus, Bouddha”, de Frédéric Lenoir
(Fuente: L’Express Livres)
Semana: “Casi todo lo que Chávez dijo es falso”
Las mentiras de Chávez
SEMANA revela la verdadera historia de los lanzacohetes vendidos por Suecia a Venezuela que terminaron en manos de las Farc.
De Hugo Chávez se pueden decir muchas cosas, pero no se puede negar que es un genio de la comunicación y extraordinariamente carismático. En la cumbre de Unasur la semana pasada fue el protagonista. Su astucia, su calor humano y su chequera lo han convertido en el líder de la región.
Antes de la llegada de Chávez al escenario los jefes de Estado se referían los unos a los otros como “señor Presidente”. Hoy todos parecen una familia y las cumbres se han convertido en una reunión de primos que se llaman los unos a los otros por los nombres: Cristina, Rafael, Hugo, Evo.
Muchos de los primos son de izquierda y los que no lo son le tienen tanto cariño al primo mayor, que le siguen la corriente o, por lo menos, no lo contradicen. La oveja negra de esa familia es Álvaro Uribe Vélez, que es un ‘nerd’, juicioso, sin sentido del humor y que en lugar de la frescura y el carisma tropical de los otros, es más serio y tiene una posición ideológica antagónica de la de sus primos revolucionarios.
Lo que sorprende de esta descripción es que la preeminencia de Chávez se haya podido mantener después de la revelación de hechos gravísimos que en épocas anteriores lo habrían convertido en la oveja negra.
El ‘comandante’ es tan hábil, que ha logrado generar dudas sobre su complicidad con las Farc. Correa, Evo Morales y Daniel Ortega sin duda alguna le tienen simpatía y hasta solidaridad a esa organización guerrillera y no la consideran terrorista. Pero no tienen una complicidad tan evidente. Sus pecados pueden ser más por omisión que por acción, cosa que no ocurre en el caso de Chávez.
En su ofensiva mediática de la semana pasada, Chávez desplegó toda su brillantez como comunicador ante Vicky Dávila y posteriormente en La W radio y en El Tiempo. El objetivo principal de esas entrevistas era desvirtuar el tema de los lanzacohetes AT-4 que podían haber sido entregados por su gobierno a la guerrilla. Lo que es increíble es que casi todo lo que dijo sobre ese tema era falso.
Mentiras y cohetes
Uno de los primeros argumentos de Chávez presentado el pasado 5 de mayo durante una rueda de prensa en el Palacio de Miraflores era que los lanzacohetes encontrados en un campamento de las Farc el año pasado habían sido robados en 1995 por la guerrilla en ataque a una base de la infantería de marina venezolana en Cararabo, en el estado fronterizo de Apure. Sin embargo, tres días más tarde, durante la entrevista con Vicky Dávila, la periodista le hizo caer en la cuenta al mandatario de que el ataque al que se refería había sido efectuado por el ELN y no por las Farc. Chávez no pudo explicar por qué si quienes robaron los lanzacohetes eran guerrilleros del ELN, esos artefactos acabaron en poder de las Farc.
Otro de los argumentos que no cuadran en las explicaciones de Chávez tiene que ver con el número de lanzacohetes perdidos. El Presidente venezolano mostró a la prensa un documento con la relación de las armas robadas durante el ataque de 1995, entre las cuales, según él, estaban cinco rockets robados por la guerrilla. Esa afirmación tampoco es verdad. En algunos medios de comunicación venezolanos varios ex militares, políticos y funcionarios judiciales que hicieron la investigación por el ataque a la base en 1995 coinciden en afirmar que en ese lugar no había lanzacohetes. Uno de ellos fue el vicealmirante retirado de la armada venezolana Carlos Ramos, quien en declaraciones al diario El Nacional, de Caracas, afirmó que “en ese destacamento no había AT-4. Los irregulares se llevaron fusiles y municiones, pero no más. En esa clase de puesto militar, un armamento de ese tipo no es útil”. Lo mismo dijo el general venezolano Gonzalo García, quien fue uno de los primeros en llegar a la base atacada por el ELN hace 14 años: “Allí sólo se encontraron ametralladoras, fusiles y un lanzacohetes similar al AT-4 denominado Carl Gustav”. Al quedar claro que fue el ELN y no las Farc las que realizaron el ataque, y que no había lanzacohetes en el lugar, la versión de Chávez queda desvirtuada.
Pero estos no son los únicos argumentos que evidenciarían mentiras, ni los más comprometedores. Durante la rueda de prensa y en las diferentes entrevistas de Chávez en las últimas semanas, siempre afirmó que los lanzacohetes encontrados a las Farc eran unos artefactos obsoletos, inservibles y básicamente unos tubos viejos. Esto es otra falsedad. El 25 de septiembre del año pasado el ministro del Interior venezolano, Tareck El Aissami, convocó una rueda de prensa en Caracas en donde mostró un lanzacohetes AT-4, idéntico al encontrado a las Farc, con el cual supuestamente se iba a realizar un atentado contra el presidente Chávez. En ese momento, hace menos de un año, las autoridades venezolanas explicaron con lujo de detalles el gran poder destructivo y el alto peligro de ese tipo de lanzacohetes. Resulta curioso, por decir lo menos, que esos mismos rockets que fueron considerados por los propios venezolanos como muy efectivos cuando el supuesto atentado es contra Chávez, acaban siendo inservibles y chatarra cuando aparecen en manos de las Farc.
Además de esta contradicción del propio gobierno venezolano, desafía la lógica creer que una guerrilla experimentada como la de ‘Tirofijo’ y ‘Jojoy’ tenga a sus hombres cargando durante 14 años en la selva y al rayo del sol unos tubos inservibles.
Los otros ‘rockets’
Pero esto no es lo más grave. Hasta ahora Chávez ha asegurado que son cinco los lanzacohetes supuestamente robados en la base fluvial de Cararabo. Pero la realidad es que la cifra de estos artefactos en poder de las Farc que hasta ahora se ha encontrado por las autoridades colombianas es de siete (ver fotos). Y lo peor es que, aunque Chávez afirma que son obsoletos, esos lanzacohetes ya han sido utilizados por las Farc en territorio colombiano. Y lo más increíble es que uno de estos fue disparado ni más ni menos que contra el avión del presidente Álvaro Uribe.
Esto ocurrió el 21 de octubre de 2003, cuando guerrilleros de las Farc dispararon un rocket que cayó cerca de los hangares de la base militar de Catam en Bogotá, poco antes que aterrizara el avión con el presidente Uribe. La reacción de las autoridades impidió que un segundo artefacto fuera disparado desde una casa cerca de la pista, pero el lanzacohete fue incautado por las autoridades. Ese atentado fue registrado en su momento por los medios de comunicación, pero no se conoció inmediatamente el origen de las armas. Posteriormente, los números de serie de los artefactos decomisados fueron enviados a la Interpol y a la Agencia contra el Alcohol, Tabaco, Armas de fuego y Explosivos (ATF) de Estados Unidos para identificar su origen. Las investigaciones de las autoridades internacionales permitieron establecer que los que habían sido utilizados en el atentado contra Uribe eran AT-4 de fabricación sueca vendidos al Ejército de Venezuela.
En mayo de ese mismo año, 2003, las autoridades ya habían incautado en una vereda del Guamo, Tolima, otros dos lanzacohetes que estaban en poder de la columna Teófilo Forero. Los números de serie de esos rockets también fueron enviados a autoridades internacionales y también resultaron ser AT-4 pertenecientes al mismo lote del atentado contra el avión presidencial. Ese lote es el mismo de los tres lanzacohetes que dieron origen al conflicto actual entre Colombia y Venezuela.
Aunque en 2004 ya las autoridades colombianas sabían que esos primeros cuatro lanzacohetes habían sido vendidos por Suecia a Venezuela, en ese momento no había certeza sobre la forma como habían terminado en manos de las Farc, razón por la cual el gobierno nacional optó por guardar un prudente silencio. No obstante, en marzo del año pasado, después del bombardeo al campamento de ‘Raúl Reyes’, aparecieron comprometedores correos electrónicos hallados en su PC los cuales empezaron a dar preocupantes indicios sobre la entrega de armas por parte del gobierno de Chávez a la guerrilla.
Una de las comunicaciones más comprometedoras es del 4 de enero de 2007. ‘Iván Márquez’ le envió un correo electrónico a ‘Reyes’ y otros miembros del Secretariado en el cual les da un reporte con varios puntos. “Como estaba previsto, el 3 de enero me reuní con los generales (Cliver) Alcalá y (Hugo) Carvajal (ambos generales venezolanos), hablamos de tres aspectos del plan estratégico: finanzas, armas y política de fronteras. Nos van a hacer llegar la próxima semana 20 bazucas de gran potencia, según ellos, de las cuales 10 serían para Timo (Timochenko) y 10 para acá. Alcalá sugirió que fuera una cantidad mayor”. Pocos días después de esa comunicación, el 20 de enero de 2007, ‘Márquez’ envió un nuevo correo dirigido a ‘Tirofijo’ y al Secretariado. Allí les confirmó, entre otras cosas, que “los aparatos que hemos recibido con Timo son cohetes antitanque de 85 mm., dos tubos y 21 cargas. El amigo dice que tienen más de 1.000 cargas y que próximamente nos hará llegar otras más, así como algunos tubos”. ‘Márquez’ afirma en su comunicación que los venezolanos “de nuevo plantearon la posibilidad de aprovechar las compras de armas de Venezuela a Rusia para incluir unos contenedores con destino a Farc. Sin asentir ni negar dijeron que no debería ser de la misma característica del material que están importando”. En otras palabras, los generales de Chávez les ofrecieron a las Farc camuflar su armamento con el del gobierno venezolano.
Estos, entre muchos otros correos, alertaron a las autoridades colombianas sobre la posibilidad de que al menos dos de los generales más cercanos a Chávez estuvieran entregando armas a las Farc. Las alarmas se dispararon en octubre del año pasado cuando el Ejército encontró los tres lanzacohetes en el campamento de las Farc, los cuales coinciden con las características de los descritos en los correos de ‘Iván Márquez’. A mediados de este año, el gobierno de Suecia confirmó a Colombia que esos lanzacohetes habían sido vendidos al Ejército de Venezuela. Con esta verificación Colombia entregó en junio pasado al gobierno de Chávez la información y solicitó las explicaciones del caso. Lo mismo hizo el gobierno sueco sin obtener ninguna respuesta oficial por parte de Chávez, quien se ha limitado a dar entrevistas a medios de comunicación repletas de desinformación sobre el tema.
Como si todo lo anterior fuera poco, hace tres semanas el diario estadounidense The New York Times registró en un artículo publicado en la primera página cómo después de haber sido pillado en el computador de ‘Reyes’ entregándoles equipo militar a las Farc, el Presidente de Venezuela había seguido con la intención de armar a esa guerrilla. De acuerdo con lo revelado por ese diario, funcionarios de ese país “apoyaron en territorio venezolano a los miembros de la guerrilla en negociaciones de armas y les expidieron documentos de identidad para que se movieran de un sitio a otro”.
Dice el Times que la información revelada proviene “de un material de computador incautado a los rebeldes hace algunos meses y que está siendo analizado por agencias de inteligencia occidentales”. El prestigioso diario afirma que tuvo acceso a comunicaciones entre miembros del Secretariado, entre ellos un mensaje de ‘Iván Márquez’ en el que se “describe el plan de las Farc de comprar en Venezuela misiles tierra-aire, rifles para francotiradores, y radios”.
El artículo de Times afirma que la negociación, tal como escribió ‘Márquez’, contaba con la ayuda del entonces director de la Policía de Inteligencia venezolana, el general Henry Rangel Silva. Otro alto funcionario venezolano que supo de la compra de armas que se pensaba llevar a cabo, según el diario, “cerca del Río Negro en el estado de Amazonas”, era el ex ministro del Interior venezolano Ramón Rodríguez Chacín.
Es totalmente escandaloso que un ex ministro de Chávez, su jefe de inteligencia y dos de sus más cercanos generales estén comprometidos en el proyecto de armar a la guerrilla colombiana. Pero tal vez más desconcertante es que con un acervo probatorio de esa magnitud, se haya logrado confundir a la opinión internacional.
Es difícil establecer si Hugo Chávez es un cínico o un mitómano. Cínico es el que miente con tal convicción que no se le nota. Mitómano es que el que se cree sus propias mentiras. Sea cual sea el rasgo dominante de su personalidad, lo que es increíble es que los que están en el banquillo en este momento son Álvaro Uribe y Colombia.
En el Palacio de Miraflores en Caracas, Hugo Chávez dijo que la guerrilla robó cinco lanzacohetes en un ataque a una base venezolana en 1995 y mostró algunas armas similares. Tres días después, durante una entrevista con Vicky Dávila no pudo explicar por qué eso ‘rockets’ terminaron en poder de las Farc
Desde la terraza de la casa azul que aparece en la foto guerrilleros de las Farc atentaron contra el avión del presidente Álvaro Uribe el 21 de octubre de 2003. Los seriales de las armas, que son las que aparecen en los fotos, permitieron determinar que se trataba de lanzacohetes AT-4 vendidos por Suecia a Venezuela
Estos son los tres lanzacohetes AT-4 vendidos por Suecia al Ejército de Venezuela y que fueron encontrados por militares colombianos el pasado 7 de octubre en un campamento de las Farc en el departamento del Meta. Las armas estaban en poder de hombres de ‘Jhon 40’ , uno de los jefes guerrilleros más cercanos al ‘Mono Jojoy’
El 27 de julio pasado SEMANA reveló las pruebas de cómo llegaron tres lanzacohetes del Ejército venezolano a manos de las Farc y los vínculos de generales venezolanos en esa entrega de armas a la guerrilla
Estos son otros dos lanzacohetes AT-4 de Venezuela que fueron encontrados el 31 de mayo de 2003 en una vereda del Guamo, Tolima, en manos de guerrilleros de la columna Teófilo Forero de las Farc
La Risa... Curando desde adentro
¿Sabía que a los seis años nos reímos hasta 300 veces al día, pero poco a poco la sociedad va mutilando esa capacidad natural de reír y nos convierte en personas serias, trascendentes y tristes, de tal forma que al llegar a los veinte años de edad apenas si reímos de quince a veinte ocasiones por jornada? ¿Qué es lo que pasa? .
Según el psicólogo José Elías, pionero de la risoterapia en el mundo de habla hispana, “en la edad adulta nos reímos tan poco porque en la pubertad, al incorporarnos plenamente a la vida social se nos educa para que no riamos con frecuencia, para no parecer despreocupados y provocar desconfianza en los demás”.
Así, paulatinamente vamos dejando la cara alegre, para volvernos una personas serias y rígidas. En ese momento dejamos de practicar el mejor de nuestros gestos, quizá el único, que diferencia a los humanos de los demás seres: la risa.
Pero según Elías, no sólo perdemos lo que se define como una “expresión emocional de la alegría y la felicidad que lleva a conseguir un estado placentero”, sino que además nos privamos de una de las mayores fuentes de salud física y psicológica.
Debido a sus efectos protectores, curativos y revitalizadores del organismo, la mente y las emociones, “la risa franca, debería incluirse entre las recomendaciones médicas junto con el ejercicio físico regular, una dieta equilibrada y el abandono del tabaco”, señala el risoterapeuta.
Estos son algunos de los consejos del autor de la “Guía Práctica de Risoterapia” para recuperar la risa, desarrollar el buen humor y aprender a ser feliz, desdramatizando la existencia que, según José Elías “es una tragicomedia”, y aprendiendo a reírnos de nosotros mismos y de “nuestras capacidades limitadas”:
1.- Bucée en su infancia.
Recuerde habitualmente aquellas cosas que de pequeño le hacían feliz: seguro que aún hoy en día algunas de ellas le hacen reír.
2.- No se aleje de las diversiones.
Cuando estamos tristes no queremos ir a lugares o reuniones divertidas, porque creemos que no nos vamos a entretener, pero la mayoría de las veces nos sorprendemos de lo bien que lo pasamos.
3.- Piense en lo que más le gusta.
Si se permite pensar negativamente y fijarse en las partes desagradables de su realidad, sus sentimientos serán también pesimistas y se instalarán en su mente como inquilinos indeseables.
4.- Deje que su cuerpo se libere.
Siempre que ría y la situación lo permita, intente realizar movimientos libres, como pataleos o volteretas, como los niños. Permita que sus músculos se muevan como quieran, y los movimientos realimenten su risa.
5.- Acuérdese de un buen chiste.
Siempre tendrá a mano una fórmula agradable para cambiar su estado de ánimo.
6.- Trate de suavizar los problemas.
A cada mala noticia que reciba añádale una buena, y así la huella emocional que le deja grabada la situación en su mente ya no será triste sino alegre.
Cuando se enfrente a algo que le parezca insuperable, reúna a sus amigos y pídales que le propongan soluciones al azar, con respuestas cortas y sin mucha reflexión. Pensar de forma diferente a lo estructurado ayuda a encontrar la solución o bien su punto de partida.
8.- Dibuje a su adversario.
Con un papel y lápices de colores haga la caricatura de la persona con la que tiene más problemas, póngale un nombre ridículo y contémplelo antes de una situación conflictiva. Ello provocará un cambio agradable en la relación.
9.- Deje volar la presión de su cabeza.
Escriba en un papel los problemas sobre los que no tiene control, átelo a un gran globo y suéltelo, liberándose de ellos de una vez. Es una metáfora que ayuda a aliviar la presión mental de las dificultades.
10.- Cambie la perspectiva.
Busque el sentido del humor a cada situación negativa que le suceda, en vez de quedarse con la sensación de tristeza. Si no puede cambiar la realidad acceda a verla desde otra óptica mejor para usted y su salud mental.
11.- Incorpore la risa a su vida habitual.
Esfuércese en encontrar el aspecto lúdico que tienen todos los hechos y situaciones y recuerde que la realidad no nos afecta por lo que es sino por lo que representa para cada uno y ello depende del estado de ánimo.
12.- Ríase frente al espejo.
Sobre todo por la mañana: al principio no le resultará fácil por la falta de costumbre, pero poco a poco empezará a brotar la hilaridad más rápidamente.
Las noticias más agradables del periódico y las revistas, y a menudo los chistes y viñetas, están al final, donde aparecen la cartelera, los pasatiempos y los temas de sociedad. Así alcanzará un estado de ánimo ideal para encajar las “noticias importantes”, es decir las tristes, de la portada.
14.- Si está decaido, vea una película cómica.
Para alejarse de la tristeza de inmediato, lo ideal es que vea un filme alegre cuando está empezando a ponerse triste o melancólico, ya que en ese momento resulta más fácil cambiar el ánimo.
15.- Cree su videoteca del buen humor.
Solemos coleccionar las mejores películas o grandes documentales, pero casi nadie tiene la mejor recopilación de escenas de risa o filmes graciosos, para verlas cuando está triste o incluso mejorar el tono si se está bien.
16.- Busque la compañía de gente positiva.
Procure relacionarse con personas con sentido del humor, que le hagan reír, le enseñen a ser más alegre y le ayuden a tener una mejor perspectiva de la vida, y así llegará a ser usted también alegre y optimista.
17.- Ría tres veces al día.
Al igual que se lava los dientes, ducha y come, incorpore el buen humor a su rutina diaria, para evitar el olvido. Reserve al menos tres momentos para reírse: por la mañana le ayudará a ver mejor el día; al mediodía le aligerará la digestión, y por la noche le evitará el insomnio.
18.- Aprenda a hacer y hacerse cosquillas.
Le ayudará a contactar de una forma más armoniosa y graciosa con usted mismo y los demás, y le ayudará a vencer el sentido del pudor que al llegar a adulto no le permite tocar a los demás ni dejarse tocar por ellos.
Ondas multisapidas... Eli Bravo
El multisápido gusto de la radio venezolana está en su diversidad
Llevo una semana deleitándome con el dial caraqueño. Con apetito omnívoro he consumido horas de programación radial en el proverbial tráfico capitalino. Digerirlas no ha sido fácil. Como el bufete de un resort en Punta Cana, la radio me ha ofrecido un menú disparejo y rico en calorías: analistas de amplio espectro, imberbes locutores de procaz irreverencia, militantes revolucionarios con discurso pre-formateado, engolados disc-jockeys congelados en los ochentas, nenas con lengua de silicona, historiadores a sueldo del credo bolivariano, y un largo etcétera que por fortuna incluye voces sensatas, honestas e inteligentes.
Si algún espía alienígena orbitando en su platillo volador tuviese que hacer un dossier sobre Venezuela, y para ello debiera valerse de la radio, su confusión sería cósmica. ¿Qué país es este donde el amor por el arpa llanera es obligatorio, las noticias de un apocalipsis endulzan el café, se adoctrina a placer y en cadena y los chicos se enamoran con regeatón? Quizás su informe llevaría por título La hallaca sónica: la psique criolla en las ondas hertzianas. El multisápido gusto de la radio venezolana está en su diversidad. Aquí se escuchan simultáneamente las opiniones destempladas, la salsa brava, la cartilla socialista y el electro dance. AM o FM.
En horario local o nacional. Y la radio, poco a poco y ante las tensiones políticas a las que se ha visto sometida, pareciera estar mostrando su ductilidad. Algunos colegas acusan los golpes propinados por el discurso oficial, y más contundente aún, comienzan a recibir las primeras señales desde el dogout: si queremos continuar en el terreno de juego debemos suavizar el picheo. Es cuestión de tiempo para que muchas emisoras se pinten de zanahoria, limitándose a una dieta sin sal ni colesterol capaz de taponarle las coronarias al corazón gubernamental. La autocensura es un cáncer tenaz.
Ya la televisión sufrió la enfermedad y el resultado ha sido una pantalla condescendiente, con las guerreras excepciones de RCTV y Globovisión. Pero aderece el guiso de la revocatoria de concesiones y el desmontaje de los circuitos radiales con el picante de una ley de delitos mediáticos y la mesa está servida. Con el detalle de que todos los platos tendrán el mismo sabor: miedo y cautela en salsa acomodaticia. Cuando la Fiscal General de un país como Venezuela asegura que es necesario regular la libertad de expresión, ya sabemos cuál es el mensaje. Ponga musiquita, hable de farándula y mándele un saludo al comandante.
Ley Orgásmica de Delitos Mediáticos... Laureano Márquez
En este mundo traidor, sí que hay verdad y hay mentira, pues miente el opositor porque no piensa, conspira.
EXPOSICIÓN DE EMOTIVOS: Con la finalidad de preservar la verdad absoluta y evitar que los comunicadores caigan en la mentira y la manipulación (y también porque aquel lo pidió), se promulga la siguiente “ley de delitos mediáticos”, sueño largamente acariciado por nuestro amado líder:
ARTÍCULO 1: DEL DELITO. Toda persona que divulgue una información falsa, que hable mal de él, que no le guste y que discrepe de la verdadera verdad o incluso que intente mostrar alguna contradicción subyacente de él consigo mismo, será penada con cárcel de hasta cuatro años renovables, sin juicio, con retención preventiva indefinida y sin derecho a publicación de la sentencia ni a ninguna de esas pendejadas conocidas como amparo, habeas corpus y afines de la legislación burguesa.
ARTÍCULO 2: DE LA NOTICIA. Se entiende que una noticia es falsa cuando sus postulados no coinciden con los de los canales Venezolana de Televisión o Telesur, que son ambos absolutamente objetivos e imparciales. Toda protesta que sea reseñada por cualquier medio, sin que haya aparecido previamente registrada en los espacios oficiales y veraces citados, será tenida como falsa e inexistente, como el caso de Curiepe.
ARTÍCULO 3: DE LOS DELINCUENTES. Serán considerados delincuentes todos aquellos que hablen, opinen, escriban, canten o bailen. Incluso los mimos podrán ser acusados de “silencio cómplice” si con sus gestos manifiestan cualquier actitud carente de veracidad. También son delincuentes los que opinen de manera equivocada y los que permitan que otros opinen de la misma forma. Los compositores de gaitas zulianas que desde hace 10 años no hacen sino mentir. Será tenido por delincuente también todo canal de noticias del que sea socio propietario un señor que venda carros y cace animales y esté asociado con cualquier ciudadano cuyo apellido comience por “r” y termine en “el” y tenga alguna “a” entre los dos términos.
DEPOSICIONES FINALES: Esta ley es breve, dada la necesidad de aprobarla pronto, muy pronto. Cualquier duda sobre lo que constituye verdad o falsedad y el tipo de sanción aplicable más allá de lo que aquí se establece, podrá ser resuelta discrecionalmente por el único ciudadano que nunca ha mentido en Venezuela y que juró defender la Constitución, no sólo la anterior sino también la actual… Aunque usted no lo crea…
Esperamos que esta ley se cumpla, Dios mediático…
Patria, socialismo y muerte… ¡¡¡Los callaremos!!!
JALAR MECATE... Laureano Márquez
Según Mariano Picón Salas, con el lema de “vivamos, callemos y aprovechemos” se consumieron varias generaciones de venezolanos. Se refiere al período gomecista, claro está. Lo trae a colación en un ensayo dedicado al estudio de la importancia de Doña Bárbara y del esfuerzo de Gallegos por romper el letargo de la sociedad pisoteada por el Benemérito.
En todo caso, da cierto consuelo de tontos que este “vivamos, callemos y aprovechemos” no sea propiedad exclusiva de nuestro tiempo. En Venezuela, esa modalidad de vida está siempre acompañada de lo que, criollamente, suele denominarse la “jaladera de mecate” o “jaladera de bola”.
El arte del jalabolismo tiene larga tradición entre nosotros, se cultiva especialmente en aquellos tiempos en los que todo el poder está en manos del pueblo, es decir, de un solo hombre que se hace llamar a sí mismo “pueblo”. La adulación suele ser representada como una mujer vestida de forma elegante, tocando una flauta (música grata a los oídos es la jalada) y rodeada de abejas aguijones en ristre, junto a un fuelle, simbolizando que se apaga la luz de la razón y se encienden las pasiones.
Aunque no lo parezca, adular se convierte en un refinado arte que requiere de tacto y moderación: Una lisonja excesiva puede ofender, una jalada feroz puede lastimar. Por ejemplo, si su jefe dice: “Esta mañana se me ocurrió una idea”, no debe salir usted, de una, a aplaudirle.
Lo razonable es conocer primero la idea y luego aplaudirla porque podrían responderle a uno, como en efecto le respondieron a alguien:
“Pero bueno, chico, cómo vas a aplaudir mi idea antes de que yo la diga, ¿tú eres brujo, acaso, para saber lo que yo estoy pensando?” No es difícil, pues, que el jalador caiga fácilmente en desgracia. Un episodio conocido es el de Nicolás Fouquet, consejero de Estado del rey Luis XIV.
Para la inauguración de su castillo en “Vaux-leVicomte”, este hombre preparó una cena, en honor al Rey, tan magnífica que hasta contrató al celebrado François Vatel (como decir Sumito Estevez, pero francés). La cena fue tan magnífica y la jalada tan espectacular que el Rey se ofendió y no habían hecho la digestión cuando ya Fouquet estaba preso.
Claro que hay que tener en cuenta que Fouquet le estaba jalando a alguien que ya había dicho de sí mismo: “El Estado soy yo”. Es que también hay jalantes osados. Será por situaciones como la descrita que el escritor Paul Ambroise Valéry: “Cuando alguien te lame las suelas de los zapatos, colócale el pie encima antes de que comience a morderte”.
Atención, pues, a lo que la historia aconseja en materia de jalada: moderación. Jaladores: No tenemos nada que perder –y menos las cadenas– y un mundo entero por jalar: jaladores del mundo… uníos.
Cadena perpetua... Laureano Márquez
A Vargas Llosa, lástima que no sepa leer ni escribir.
Sé que es de lo más aborrecible el decir “yo lo dije”, pero qué se va a hacer si uno lo dijo y, como afirmó en su momento Pilatos: “Quod scripsi, scripsi”, es decir, lo escrito, escrito está.
Y es que una de las características del humor es que siempre se adelanta a los acontecimientos. Lo que van a leer fue escrito en julio de 2003. Ante el anuncio de la cadena perpetua que nos hace esta semana cobra nueva actualidad.
Naturalmente, los nombres de los protagonistas han sido cambiados, fundamentalmente por culillo:
PROTAGONISTAS DE PAÍS:
Chacu “Cadena” Chacu.
En la madrugada, entre sueños, rumbo a una urgencia urinaria de esas que se presentan a golpe de tres de la mañana, uno pasa frente al televisor y lo enciende.
La cadena continúa: Hay movimiento, sospechoso cuchicheo y risitas en la primera cama de la patria. Una mano mueve la cámara y la dirige hacia el techo. Uno se queda dormido con la televisión encendida y cuando te despiertas, a las seis de la mañana, está ya Chacu duchándose en un espacioso baño. Una cámara lo toma en un ángulo que lo muestra de espaldas y de la cintura para arriba. Amaneció de buen humor y mientras se enjabona canta: Chacu: Qué triste se oye la lluvia en los techos de cartón. Arriba vive la mujer preñada, abajo está la ciudad que se pierde en su maraña. Qué triste vive mi gente en las casas de cartón…
Diez minutos más tarde, con la toalla ceñida a la cintura, le vemos cepillarse los dientes. Mientras coloca la crema en el cepillo, les habla a los niños: “Es importante cepillarse los dientes tres veces al día. Eso no lo decían antes. Lo que había a esta hora era que si Mingo, que si la Colomina, y ellos nunca dijeron que los dientes tienen que cepillarse regularmente (canta ahora a cámara con la boca llena de espuma): los dientes de arriba se cepillan hacia abajo, los dientes de abajo se cepillan hacia arriba y las muelitas debes limpiar con un movimiento circular”.
Quince minutos más tarde, vemos una mano que saca un traje del clóset. Asistimos a un diálogo en alta voz, con toda la intención de que el micrófono lo recoja: Voz en Off: Diosdado mío, ¡qué cantidad de ropa!… Sargento Perkins, venga acá…
Sargento Perkins: Mande, mi señor…
Voz en Off: ¿Qué hace este roperío loco aquí?
Sargento Perkins: Bueno, yo…
Voz en Off: Usted nada… (la mano saca los trajes y los lanza con ira sobra la cama)… Me sacas todo esto de aquí. Es más, los subastas en el mercado Guaicaipuro y las ganancias se la damos a la gente de La Bombilla…
A media mañana, la cámara muestra una escena extraña: Arcia C. está en el despacho principal; hablan bajito y mirando a la cámara. Salen de cuadro y la toma se mantiene fija sobre el despacho.
Entran quince minutos más tarde, sonreídos, y continúan la escena con fingida naturalidad:
Chacu: Entonces, Arcia C., ¿cuántas casas me dijiste que se iban a construir?
Arcia C.: Trescientas mil.
Chacu: ¿Trescientas mil?… ¿A cómo sale cada casa?
Arcia C.: Terminada… seis millones.
Chacu: Seis millones (toma nota). Déjame ver (abre una gaveta) que creo que por aquí me quedan unos seiscientos mil millardos que sobraron de un ahorro que hicimos el otro día de unos situados…
Toma, construye cien mil más…
Arcia C.: Gracias, Jefe…
Asistimos en vivo al almuerzo, durante el cual el jefe nos habla de una dieta balanceada, rica en proteínas y baja en carbohidratos. Termina el almuerzo con unas conservitas de coco y él dicta la receta de la abuela. En generador de caracteres, aparecen los ingredientes.
A media tarde, lo encontramos hablando por teléfono en la limosina:
Chacu: ¿Aló? ¿Lula? ¿Qué mais? ¿Cómo está la vaina? ¿Qué estás haciendo? ¿Presentando mensaje al Congreso? Te quito un ratico nada más… Voy el jueves para allá a reunirme con los sin tierra, tenemos que resolver ese problema…
Transcurre la tarde con un acto indígena en el Teatro Municipal y un encuentro latinoamericano en Parque Central. Cercano a la media noche, antes de dormirnos, le vemos hablar con Fidel: “¿Aló?, Fidel… ¿cómo sigues?, ¿te estás tomando las medicinas? Ten cuidado con la tensión… Te voy a mandar unas pencas de sábila en el camastrón. Hasta mañana, ¡bendición! El jefe se duerme y los ciudadanos tenemos pesadillas. Es él, que en cadena telepática, nos impone sus sueños.
Lo dicho: Quod scripsi, scripsi, por tal razón, yo me lavo las manos como Pilatos lavó las de él.
ALGO HICIMOS MAL...Palabras del presidente Óscar Arias en la Cumbre de las Américas Trinidad y Tobago. Abril de 2009
Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas.
Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros.
No creo que eso sea del todo justo.
No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.
Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda... y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.
También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir "una Ciudad sobre una Colina", una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.
Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur -en cuestión de 35 ó 40 años- es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.
¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal.
Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos.
Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos.
De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.
Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.
En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano.
Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.
En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo -en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día- y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.
Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro?
El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.
Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió.
Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos.
Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los "ismos" (¿cuál es el mejor?) capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo...), los asiáticos encontraron un "ismo" muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo.
Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: "Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones" .
Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que " la verdad es que enriquecerse es glorioso ". Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.
La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años.
Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.
Muchas gracias.
Ignorancia Presidencial... Charito Rojas
“Nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda”. Martin Luther King (1929-1968) Religioso estadounidense, premio Nóbel de la Paz, líder de un movimiento defensor de los derechos fundamentales.
Ya se ha hecho habitual que escriba estas líneas con la voz de Hugo Chávez al fondo, en una de sus larguísimas y abusivas cadenas plenas de aplausos, de emociones patrioteras y de fanatismo ideológico,pero en las cuales no se ofrece una sola solución a nuestros graves problemas de inseguridad, de salud, de economía, de educación. El Presidente no está enterado de que a los venezolanos, chavistas o no, los matan en las calles para quitarles un celular o un par de zapatos. Que el sicariato está de moda. Que los secuestros express proliferan, empobreciendo a la clase media. Que mueren de mengua en las emergencias de hospitales abandonados. Que las carreteras están vueltas leña. Que nuestros jóvenes caen por centenares en balaceras de barrio. Que las escuelas públicas no tienen baños, que los vándalos roban las computadoras de los liceos. Que hay que levantarse de madrugada para ir a trabajar, tomando autobuses donde los pobres son asaltados para quitarles la paga de un día de trabajo o un celular de 40 bolívares. El Presidente ignora completamente a la clase media, a los angustiados pequeños propietarios, a esos que trabajan para vivir decentemente, a quienes quieren que sus hijos sean ciudadanos de un mundo civilizado y no monos de un cuartel.
Allí está, con la arenga de siempre, ésa que nos sabemos de memoria. Los mismos calificativos, la misma historia torcida. El merece la jauría que le rodea, la que persigue a Rosales por todos los medios judiciales, sin dejarle duda al mundo de por qué se asiló el alcalde maracucho. Para él todos los venezolanos que no comparten su primitivo modo de gobernar, digno de Ezequiel de Zamora y nunca de Simón Bolívar, están condenados al despojo, a la cárcel, al exilio y hasta a la muerte. Sólo se oye a sí mismo, a la olla de grillos que le zumba dentro de la cabeza. Y por supuesto, a su padre Fidel, a ese asesino de un pueblo de quien Dios no ha tenido piedad, para que viva bastante y sufra la intensidad de su enfermedad y de su vejez.
Qué lástima que Chávez sólo fue a Trinidad a hacer su show con Obama y no escuchó las sabias palabras del Presidente de Costa Rica, el Premio Nóbel de la Paz, Oscar Arias, en un discurso que comenzó comentando que siempre se iba a esas Cumbres a pelear o a reconciliarse con Estados Unidos. Y que Estados Unidos no tenía la culpa de lo que era Latinoamérica, porque somos nosotros quienes hemos hecho algo mal. Quisiera compartir parte de ese corto discurso que pronunció Arias y que ojala alguno de los Presidentes presentes haya escuchado con atención:
“¿no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados? Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergöenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.
Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo…), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo. Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones”. Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “la verdad es que enriquecerse es glorioso”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.
La buena noticia es que esto lo logró Deng Xiaoping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer”.
¿Lo escucharía Chávez? ¿Lo entendería Evo? ¿Estaría sobrio Ortega? En pocas líneas, Arias retrató la tragedia que vive actualmente Latinoamérica: un retroceso dramático a los años 60, a ideologías superadas, a sistemas económicos comprobadamente fracasados y unos líderes alimentando con palabrería populista a pueblos hambrientos, mientras sus cómplices medran en las arcas nacionales. Estamos viendo la antesala de las verdaderas revoluciones. Esas en las que un pueblo harto acaba con todo. Está anunciado. Periodistas y demócratas lo hemos dicho. Quien quiera que lo escuche. Mientras tanto, aquél sigue hablando.
Hasta el próximo miércoles.
AQUÍ ENTRE NOS
* La Iglesia venezolana aprieta las tuercas de la disciplina a los sacerdotes que cuestionaron la autoridad del Obispo de Puerto Cabello, Monseñor Ramón Viloria, quien se negó a convertir el acto de Bendición del Mar, que se celebra desde hace 147 años, en un conflicto político con el alcalde chavista Rafael Lacava. Mientras los sacerdotes de la Diócesis acompañaron al Obispo en la Catedral a la ceremonia, el alcalde realizó por su cuenta el acto religioso de la Bendición del Mar, con el apoyo de tres sacerdotes importados: Edmundo Cadenas, capellán de la Universidad Católica Santa Rosa, cuyas autoridades, sacerdotes en rebeldía, usurpan esa propiedad de la Iglesia Católica venezolana. Cadenas es el mismo sacerdote que recibió a Hugo Chávez en el estadio de Boconó en el año 2000, el mismo que apareció en el Aló Presidente N 261 bendiciendo a Chávez y proclamándolo “heredero del espíritu del Libertador”. Los otros dos sacerdotes, Máximo Ochoa, de la Parroquia La Pastora de Caracas y José Luís Salessi, capellán del Comando de Seguridad Vial del estado Yaracuy, concelebraron la eucaristía a bordo de una gabarra ubicada frente a los feligreses. Ellos rechazaron ese día que la Iglesia pudiese sancionarlos por afrentar la autoridad del obispo porteño. Ahora, el mismo Monseñor Viloria anunció la medida de “suspensión canónica” para los tres presbíteros. Esta suspensión implica la prohibición de ejercer el ministerio sacerdotal y fundamentalmente los despoja de sus derechos como sacerdotes pero no de sus deberes. Junto con el “entredicho” y la “excomunión”, la suspensión canónica (sólo aplicable a sacerdotes) es una de las tres graves penas con que el Derecho Canónico castigas las infracciones. La sanción sólo les será levantada a estos tres sacerdotes, de conocida simpatía revolucionaria, cuando “hagan pública una confesión de su adhesión a la unidad de la Iglesia y resarzan el daño que hayan podido causar a la feligresía de la Iglesia Diocesana”. El siguiente en la lista es Adolfo Rojas, el cura que oficia las misas del 4 de febrero con casulla roja y obliga a los presentes a hacer juramentos de fidelidad a Chávez ante un crucifijo. La Diócesis de Barquisimeto, a la que pertenece, estudia su caso.
*Pero la Iglesia no la tiene fácil con esta ebullición de curas rojos, brotes jurásicos de la teoría de la liberación de los años 70 que tanto daño hizo a la unidad católica. Ejemplo de esto es el Presidente de Paraguay, Monseñor Fernando Armindo Lugo Méndez, de 57 años, perteneciente a la congregación de los misioneros del Verbo Divino, quien renunció en 2005 como obispo de la diócesis de San Pedro, adquiriendo así el título de obispo Emérito. Sin embargo, la Iglesia le advirtió que podía renunciar al cargo pero no lanzarse a la carrera política y se le indicó que sus inquietudes sociales debía canalizarlas a través de la acción pastoral y no precisamente por la vía electoral. Al desobedecer la indicación, el Vaticano se vio obligado a suspender canónicamente a Monseñor Lugo, pero aunque no pueda ejercer el sacerdocio, él sigue siendo consagrado y sus votos están intactos, por lo tanto su conducta promiscua antes y después de dejar el Obispado de San Pedro, es motivo de excomunión, lo cual podría ser posible en los próximos días. Su irrespeto grosero hacia su sagrada investidura, sembrando hijos de manera irresponsable (dicen en Paraguay que podrían ser hasta 9 los hijos del ex Obispo), violentando sus votos y su Iglesia, está dando a los paraguayos la medida de la moral y los valores de su Presidente.
*Como un hecho insólito, aparece en el blog de la cubana Yoani Sánchez ( Premio Ortega y Gasset 2008 de Periodismo Digital), la realización de un cacerolazo este viernes 1 de mayo a las 8,30 de la noche en La Habana, para protestar la prohibición de entrar y salir de la isla cuando se quiera, de viajar, de circular libremente. No sabemos si la dictadura castrista permitirá tal gesto de rebeldía pero el simple anuncio ha corrido como pólvora entre los cubanos, ansiosos de expresión. Sin embargo, para ese mismo día el régimen ha convocado una gran marcha a la cual asistirán obligatoriamente desde escolares hasta trabajadores, todos ellos dependientes del gobierno, por lo tanto esclavos de los Castro. Marcharán según dice su proclama, por la Patria. Y la “invitación” termina con la cínica frase “¡Viva Cuba Libre!”. A mirarse en este terrorífico espejo, venezolanos.
* Con motivo del Día de la Tierra, nuestra lectora Diana de Martín escribe: “Expreso mi preocupación por el estado de los árboles de nuestras avenidas. Cuando vengo por mi vía habitual (la autopista zona industrial- Puerto Cabello) los pocos árboles que quedan están llenos de parásitos (tiñas, guatepajaritos, etc.). Como es sabido, estos parásitos, se nutren de la savia y hasta que el árbol no se muere no lo dejan tranquilo. Me gustaría que nos ayudaran a emprender una campaña para que los organismos competentes actúen, comiencen una poda fitosanitaria y salvemos los árboles que todavía quedan. En mi próximo recorrido, contaré los árboles muertos (pudieron ser salvados con una simple poda) y los que aún pueden ser rescatados. Es una lástima como el ambiente (a todo nivel) se ha degradado y nuestra indiferencia lo ha permitido”. Y agrego, la temperatura en Valencia se ha elevado casi tres grados en los últimos dos años, con las podas indiscriminadas de árboles en la Av. Bolívar por parte del Metro, por el arrase de zonas verdes para construir en este caos urbano. La vegetación y las laderas de las colinas circundantes de Valencia son destruidas sistemáticamente y el Instituto Municipal del Ambiente no sabemos siquiera si todavía existe. Pronto Valencia se parecerá a un peladero de chivos, pura tierra y sol.
Barack Obama: Los sueños de mi padre. Una historia de raza y herencia
La historia de Los sueños de mi padre es la historia de las vidas –en plural– de Barack Obama. En primer lugar, es el relato de su vida real, la que vivió con su madre, su padrastro y sus abuelos maternos. En segundo lugar, es la historia de la vida imaginada por Obama, una vida paradójicamente marcada por la única figura ausente en ella y, sin embargo, presente a lo largo de todo el libro: su padre biológico
La parte inicial del libro llama la atención por la frescura y la viveza del relato, por la extraordinaria naturalidad con la que Obama da cuenta de episodios delicados y comprometidos. Me refiero concretamente a la comentada anécdota en la que Obama nos cuenta sus experiencias de juventud con las drogas y el alcohol
